Entonces ¿Estás decidida… decidido? subamos. Como te dije los escalones son de piedra. Está oscuro y desde el piso superior se puede escuchar el rechinar de  unas ventanas de madera movidas por el viento. Te invito a que me sigas. Arriba.  escalera 2Podrías encontrar  tesoros como este.

La Última llave

Este misterio de la vida…

Presiento… tiene un camino y solo uno que lo puede develar…  Es un cofre olvidado en un altillo oscuro y deshabitado, lleno de telarañas, con olor a viejo y a humedad.  Camino escaleras arriba temerosa… entro en la oscuridad del altillo, abro con mis manos las telarañas, me estremezco, el frío del lugar me envuelve…  los olores me transportan a tiempos perdidos en la lejanía, camino unos pasos por el piso de parque enmohecido, me golpeó la cabeza por el techo bajo, me agacho, camino otros pasos más, me detengo, mis ojos se acostumbran a la oscuridad, puedo empezar a distinguir  algunos objetos perdidos    en los recuerdos, una pelota de cuero gastada por los pies infantiles de algún angelito, una bolsa de juguetes viejos… colores vencidos ante el paso del tiempo… figuras y  formas desvirtuadas… un instrumento musical que esconde su edad tras un manto de polvo. Una caja llena de antepasados… y justo donde esperaba encontrarlo, allí estaba… el cofre dorado, el único objeto al que el transcurso  de  los millones de años no pudo alterar. Intento moverlo pero su peso va más allá de mis fuerzas… me inclino junto a él, busco una hendidura, algún lugar por donde llegar hasta el corazón de su cavidad…

       Una cerradura que ya he visto en otras cosas. Saco de mi bolsillo una llave maestra… la introduzco y me preparo para conocer el más antiquísimo  misterio “La Vida”… sostengo la llave. Con suavidad intento girarla. Me tiemblan las manos. La guardo. Saco  otra. La pruebo.  Saco otra  y otra. Saco todas las que tengo. La llave no aparece. Indignada y de rodillas frente al cofre dorado, pienso, solo hay una llave que me queda por probar… la última, la del final. La que se usa solo un vez, la llave que Cristo conquistó  al tercer día, pero no está en mis manos lo mismo que el misterio que no me pertenece  y me  quedo frente al cofre, imaginando, suponiendo, conjeturando, como es el gran misterio de La Vida pero sin conocerlo.

       De tanto en tanto regreso al altillo, y pruebo todas mis llaves, pero ninguna abre el cofre  dorado y me alejo pensando, suponiendo, conjeturando ¿Cómo será el gran misterio de la vida?  Pero sin conocerlo.

       Uno de estos días, llegaré  hasta el cofre y esa llave estará en mis manos, y lo abriré. Descubriré al fin todos los misterios de “La Vida”.

Quizá tú los descubras también…

¡Bienvenidos!

Están invitados a disfrutar de los relatos de mi autoría. Algunos ficticios y otros tan reales como internet. En esta primera publicación les ofrezco disculpas. Esta es mi primera e11130190_1589059811376529_6050286763943497015_nexperiencia  con este sistema de publicación. Espero estar haciéndolo bien. Imagínense que estamos en el sillón de casa, tomando un rico capuchino y escuchando una linda sinfonía. Algo como “El Concierto de Aranjuez”. Seguir leyendo “¡Bienvenidos!”